Recuerdo
el frío del amanecer, los círculos de los insectos sobre las
tazas
inmóviles, la posibilidad de un abismo lleno de luz bajo las
ventanas abiertas para la ventilación de la enfermedad, el olor
triste
de la sosa cáustica.
vientos, pájaros que volaban entre la ira y la luz.
Vuelven
incomprensibles bajo leyes de vértigo y olvido.
No tengo
miedo ni esperanza. Desde un hotel exterior al destino, veo
una
playa negra y, lejanos, los grandes párpados de una ciudad cuyo
dolor no me concierne.
Vengo del metileno y el amor; tuve
frío bajo los tubos de la muerte.
Ahora contemplo el mar. No
tengo miedo ni esperanza.
Eres sabio y cobarde, estás herido
en las mujeres húmedas, tu
pensamiento es sólo recuerdo de la
ira.
Ves la rosas temibles.
Ah caminante, ah confusión
de párpados.
Hay una hierba cuyo nombre no se sabe; así ha sido
mi vida.
Vuelvo a casa atravesando el invierno: olvido y luz
sobre las ropas
húmedas. Los espejos están vacíos y en los
platos ciega la soledad.
Ah la pureza de los cuchillos
abandonados.
Amé todas las pérdidas.
No tengo
miedo ni esperanza. Desde un hotel exterior al destino, veo
una
playa negra y, lejanos, los grandes párpados de una ciudad cuyo
dolor no me concierne.
Vengo del metileno y el amor; tuve
frío bajo los tubos de la muerte.
Ahora contemplo el mar. No
tengo miedo ni esperanza.
Eres sabio y cobarde, estás herido
en las mujeres húmedas, tu
pensamiento es sólo recuerdo de la
ira.
Ves la rosas temibles.
Ah caminante, ah confusión
de párpados.
Hay una hierba cuyo nombre no se sabe; así ha sido
mi vida.
Vuelvo a casa atravesando el invierno: olvido y luz
sobre las ropas
húmedas. Los espejos están vacíos y en los
platos ciega la soledad.
Ah la pureza de los cuchillos
abandonados.
Amé todas las pérdidas.
Vengo del metileno y el amor; tuve
frío bajo los tubos de la muerte.
Ahora contemplo el mar. No
tengo miedo ni esperanza.
Eres sabio y cobarde, estás herido
en las mujeres húmedas, tu
pensamiento es sólo recuerdo de la
ira.
Ves la rosas temibles.
Ah caminante, ah confusión
de párpados.
Hay una hierba cuyo nombre no se sabe; así ha sido
mi vida.
Vuelvo a casa atravesando el invierno: olvido y luz
sobre las ropas
húmedas. Los espejos están vacíos y en los
platos ciega la soledad.
Ah la pureza de los cuchillos
abandonados.
Amé todas las pérdidas.
Eres sabio y cobarde, estás herido
en las mujeres húmedas, tu
pensamiento es sólo recuerdo de la
ira.
Ves la rosas temibles.
Ah caminante, ah confusión
de párpados.
Hay una hierba cuyo nombre no se sabe; así ha sido
mi vida.
Vuelvo a casa atravesando el invierno: olvido y luz
sobre las ropas
húmedas. Los espejos están vacíos y en los
platos ciega la soledad.
Ah la pureza de los cuchillos
abandonados.
Amé todas las pérdidas.
Ves la rosas temibles.
Ah caminante, ah confusión
de párpados.
Hay una hierba cuyo nombre no se sabe; así ha sido
mi vida.
Vuelvo a casa atravesando el invierno: olvido y luz
sobre las ropas
húmedas. Los espejos están vacíos y en los
platos ciega la soledad.
Ah la pureza de los cuchillos
abandonados.
Amé todas las pérdidas.
Vuelvo a casa atravesando el invierno: olvido y luz
sobre las ropas
húmedas. Los espejos están vacíos y en los
platos ciega la soledad.
Ah la pureza de los cuchillos
abandonados.
Amé todas las pérdidas.
Amé todas las pérdidas.
Aún
retumba el ruiseñor en el jardín invisible.
Pájaros.
Atraviesan lluvias y países en el error de los imanes y los
Antonio Gamoneda
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